Lxs feministas y el estado post-COVID-19
En estos días, al hablar con feministas, se oye una gama de perspectivas sobre la crisis actual y hacia dónde vamos.
En estos días, al hablar con feministas, se oye una gama de perspectivas sobre la crisis actual y hacia dónde vamos.
El Gobernador de California, el Estado donde vivo, ha ordenado a todo el Estado ¨refugiarse en casa¨ por el futuro previsible, lo que significa que podemos salir de casa solo para tareas esenciales. Sí, el virus aún no se conoce y controla por completo; sí, la incidencia de la infección está aumentando y no se puede predecir con precisión; sí, este virus causa la muerte. Y sí, debemos seguir lavándonos las manos y tomando otras precauciones, como mantener la distancia física.
¿Qué pasaría si tuviéramos billones de dólares públicos, para todas las personas y comunidades afectadas por la crisis del COVID-19?
Mientras escribimos este texto, la crisis climática, la pandemia COVID-19, el creciente autoritarismo y los fundamentalismos junto con las severas desigualdades económicas están agravando lo que ya resultaba evidente: la explotación del trabajo de las personas y los recursos naturales de la tierra en nombre de la economía de mercado neoliberal no son ni serán la solución.
AWIDer Felogene Anumo reflects on the World Breastfeeding Week. Celebrating the gains made around the world but also raising awareness on the ongoing battle over breastfeeding led by food industry corporations.
Cuando CARE difundió una noticia que la Fundación PepsiCo se ha comprometido a otorgar un enorme subsidio de USD 18,2 millones para implementar un programa de empoderamiento femenino, una subsidiaria de Pepsi había decidido presentar una demanda legal contra cuatro campesinxs, por cultivar presuntamente variedades de semilla de papa Frito-Lay.
Recientemente, a Tucker Carlson de Fox News le dio un ataque cuando el periodista e historiador holandés, Rutger Bregman, llegó para una entrevista y le dijo a Carlson: «Puede que no te guste, pero eres un millonario financiado por billonarios».
«Generosidad» es, precisamente, la palabra que me surge cuando pienso en el Foro Feminista contra el G20 que se realizó a fines de noviembre en Buenos Aires, Argentina. Generosidad de conocimientos y experiencias, de energía transformadora feminista, de solidaridad. Dejen que les muestre.
Mi nombre es Alejandra Sarda-Chandiramani. Soy una activista por los derechos sexuales desde hace mucho tiempo. Soy de Argentina, donde hoy tenemos un movimiento feminista muy fuerte y masivo gracias al cual el Parlamento finalmente ha comenzado a discutir la despenalización y, con suerte, la legalización del aborto. Llevo un pañuelo verde, un símbolo de esta lucha
Hoy más que nunca, las organizaciones feministas necesitan profundizar la búsqueda de modelos de obtención de recursos autónomos en nuestros propios términos y que resulten eficaces para nuestros movimientos.